sábado, marzo 25, 2006

Días de tregua


He esperado unos días para hablar un poco de la tregua. Me sorprendió la noticia, como a todos. Creo que casi nadie se esperaba con tanto terrorismo de calle que ETA fuera a anunciar su "alto el fuego permanente". Además esta mañana he leído que ha habido contactos entre Zapatero, Blair y el primer ministro irlandés. Han sido varios encuentros en los que éstos han asesorado a nuestro presidente. Tengo que decir que es de alabar la discrección con la que se ha llevado todo este preámbulo. Habría sido muy fácil, y es lamentable decirlo, que el partido en el poder hubiera hecho propaganda antes de que se lanzara el comunicado.
De todo esto que ha venido pasando me he empapado un poco en el trabajo entre unas piezas y otras de ayer y de hoy, leyendo la prensa, escuchando opiniones de compañeros, de víctimas, de políticos... y he llegado a una conclusión con la que seguramente pocas personas estén de acuerdo, pero que es igual de respetable. Creo que era necesario llegar a este punto y pensaba que nuestro presidente era bastante mediocre como para poder alcanzar este propósito. Pero al final es cierto aquello de que lo cuentan son los hechos y no las palabras.
A lo que iba... la conclusión... la negociación es y va a ser difícil. Creo que la banda terrorista no está pidiendo ni va a pedir gran cosa, principalmente porque está acabada, pero no por falta de recursos sino ideológicamente. Hay que tener en cuenta que ETA nace hace cuarenta años con los coletazos del Franquismo y sus reivindicaciones ya nada tienen que ver con la España actual. Sus dirigentes están encarcelados, 666 etarras, que tiene guasa el numerito; y sus planteamientos y peticiones o exigencias también son cosa del pasado. Los herederos de la ETA fuerte son gente joven que actúa y ha actuado estos últimos años por inercia y quizás por unas ideas que ellos mismos ya ni entienden. Muchos proceden de la Kale Borroka o de partidos que han ido surgiendo, como EHAK, que siempre van a tener un feudo de votantes, minoritarios, le duela a quien le duela, que no va a cambiar el rumbo de Euskadi, pero van a seguir ahí, como lo están los falangistas, los carlistas o los anarquistas o comunistas de pro.
Son ellos los que han comprendido este sinsentido. Además ETA se ha debilitado desde la década de los 80. Y estamos hablando de más de veinte años. Ya entonces, con el gobierno Suárez, y haciendo un poco de memoria histórica, ETA se escindió en lo que hoy es la banda terrorista y la llamada ETA politico-militar o ETApm. Éstos últimos se disolvieron y "democratizaron". Los primeros han seguido absortos en su espiral de incomprensión y ahora sus herederos, seguramente hijos, allegados o amigos, han comprendido que ha llegado el final. Y digo esto sin estar convencido de que ZP sea un Mesías ni esto vaya a ser el final del terrorismo en España.
Por otra parte, la más complicada, están las víctimas del terrorismo, es decir, muertos y heridos de distinto tipo. Ellos han de ser tenidos en cuenta. Vale. Pero tienen un añadido muy difícil de superar para negociar: El dolor y el rencor. La revancha y la venganza, lógicas, son incompatibles con poner punto y final a ETA. Una de las partes tiene que ceder y le toca a las víctimas. Un gobierno, sea cual sea, no puede dejarse influenciar por ellas, porque entonces no se avanza a una solución. Hoy han publicado ese comunicado en el que dejan entrever que, efectivamente, piden que el Gobierno solucione esto y se entienda con la oposición para dar fin a este calvario. Es duro lo que les toca a las víctimas, pero para dar pasos al frente no hay otra salida. Y esto no es vender España, creo que nuestro país se ha estado vendiendo durante todo este tiempo jugando a buenos y malos y mientras contando el goteo de bombas y de víctimas.
Del gobierno, he dudado muchas veces de Zapatero como político, negociador, estadista. Me crea incertidumbre, como a muchos españoles, y por eso de momento prefiero reservarme la opinión, aunque me parece un paso valiente y una alternativa, la del diálogo y la mano tendida de Blair, que es más útil y eficaz que las anteriores. De la oposición, entiendo por ella al PP, no me gustó escuchar a Rajoy en el Congreso el miércoles pasado en la sesión de control que ayudará para "no pagar un precio político". Desgraciadamente ya lo ha pagado aunque esta tregua fracase, porque no se puede uno poner detrás de una pancarta para atacar a un gobierno utilizando el terrorismo y las víctimas como escudo. En una palabra me parece vil. De Mayor Oreja me ha sorprendido esa teoría de Carod Rovira que se reúne con ETA hace dos años y resulta que les cuenta lo del término de nación y entonces ahora un día después de aprobarse el preámbulo de estatut ellos lanzan un comunicado... podría ser... pero por aquel entonces nadie sabía que hoy el PSOE se iba a sentar en la presidencia del hemiciclo. Pero me llama la atención y alabo que ambos se quieran entender, porque así nos darán dos años, que restan de legislatura, sin sobresaltos, ni insultos, ni mentiras, ni sospechas.
Como algunos españoles, no sé qué es, para mi esta tregua, quizás porque me ha pillado con la sensatez en pleno apogeo, tiene algo de especial y de que sí. No es cuestión de que nadie se vaya a colgar la medalla sino de dar una solución a un problema que se han enquistado. Igual que nosotros, la gente de mi edad, que ronda los veintitantos, va a construir un país en el que la guerra civil ya sea Historia y no haya buenos ni malos, vencedores ni vencidos, asesinos y asesinados, traidores y vengados; también ha llegado el momento de superar ese capítulo que se llama ETA.