sábado, marzo 25, 2006

Semana meteorológica



Sí. Quién me lo iba a decir, pero he fallado el día 23, y el anterior, y aunque con un poco de retraso hoy también celebro el Día mundial de la Meteorología, aunque no sé muy bien cómo se celebra, y parece mentira que yo lo diga...
Ésta ha sido una semana importante para "el tiempo", ese que pasa por encima de nuestra cabezas a diario.
Hemos celebrado el Día del Agua y después el de la Meteorología. Podría pasarme toda la tarde escribiendo sobre esto, pero simplemente lanzaré desde aquí un mensaje para los tres o cuatro que me lean de que el tiempo meteorológico es mucho más importante de lo que nos pensamos. Influye tanto en nuestras vidas que un poco de lo que somos en cada parte del mundo se lo debemos al clima y éste ha hecho el lugar donde vivimos tal y como es. Y creo que tampoco lo ha hecho demasiado mal ¿no?
La Meteorología ya ha detectado que algo está cambiando y en nuestro país en 2005 ha quedado más que demostrado. En octubre nos visitó la tormenta extratropical Vince, que nació como huracán entre las Canarias y las Azores, un lugar inusual. Normalmente los huracanes se forman en las costas guineanas y cruzan el Atlántico en diagonal hasta llegar al Mar del Caribe donde se realimentan y toman fuerza para desatarse en las islas caribeñas o en las costas de Centroamérica o de EEUU. Pero uno y otro amago han llegado a España, porque las aguas atlánticas se están calentando. Esto es como una cadena; por ejemplo si se derriten los polos, como está sucediendo, aumenta la cantidad de agua dulce en los oceános y las trayectorías de las corrientes (que tranportan el clima como las cintas de las maletas de los aeropuertos) varían y eso deriva en un fenómeno mundial... esto simplemente como advertencia.
Qué más... el número de las llamadas tubas y también tornados ha aumentado sensiblemente en todo el país, sobre todo en las costas, pero incluso hay fotos de tubas en Madrid en la web de meteo (por ejemplo hace un par de años el día de la boda real). Sin duda lo que más nos afecta son las sequías largas y extremas. Nos tendremos también que ir adaptando a estas cambios tan bruscos y a fenómenos muy rigurosos, como las olas de frío y de calor. En estos últimos dos años se han acentuado las olas de frío en Europa. Este año le tocó al centro y este del continente; y el año 2005 a nosotros con nieve en zonas totalmente inusuales como Melilla o medianías de Canarias (por debajo de 1800 metros) y temperaturas muy bajas durante semanas, sin tregua. Tampoco hay que olvidar la ola de calor del 2004, que se alargó todo el verano con temperaturas que no batieron record, pero sí la duración tan prolongada. En Francia causó miles de muertos.
La buena noticia es que la cantidad de agua embalsada en plena sequía está aumentando. Parece que la primavera será lluviosa, así como las precipitaciones este invierno han estado un poco por encima de lo normal. Ha sido espectacular la recuperación de algunas cuencas, como la de Cataluña, que está casi al 70% o la de Galicia, que ha aumentado cerca de un 30% en tan solo cuatro días. En el resto de norte y centro peninsular también están aumentando los porcentajes. Lo mejor de todo es que aún se acumulan en nuestras cumbres bastantes hectómetros cúbicos de nieve, que con el deshielo constante pero pausado están rellenando los embalses junto a las lluvias de estas últimas semanas, y las que puedan estar por venir.
Con esto vamos a salvar el verano en casi todo el país, aunque no estaría de más concienciarnos de que lo que pasa por encima de nuestras cabezas es bastante más importante de lo que creemos. Desde aquí gracias a todos los que, je je, aguantáis a diario mis predicciones y mi afán desmedido por la Meteorología. Otro día hablaré de curiosidades y efemérides del tiempo...