Volver a empezar

Pues sí. Se acaba ya la semana. Casualmente empezamos con los Oscar y yo la termino con uno, el de 1982. Y entre las muchas cosas que puedo recomendar hacer este fin de semana, una de ellas es ver Volver a empezar. Yo la descubrí anoche en un momento de duda existencial. Como llegué tarde para engancharme a Closer en Cuatro, eché mano de los dvd's de El País. Y ahí estaba ella. Volver a empezar. Esta no deja de ser la eterna película que siempre estás a punto de ver, pero acabas encontrando cualquier excusa para dejarla. A mí me encantó. Me parece que su oscar, el primero en nuestra historia cinematográfica, es más que merecido. Desde el principio el film me enganchó, porque da la sensación de que no existe el tiempo y no hay ninguna prisa por contar la historia. Esto es así, porque realmente no hay nada que contar más allá de la vida de un protagonista y su pasado. Todo lo que sucede no tiene importancia, con lo que es muy fácil dejarse llevar. Es una historia que de repente pasa, que no tiene una intención y que es porque sí y nada más. Sobre todo es cercana y que a quien más quien menos le rondó la cabeza o la vivió rozándole.
Lo que decía. La peli empieza con el Canon de Pachebel, que se deja caer a lo largo de la hora y media escasa de historia. Además de que siempre me había gustado esa pieza y no sabía cómo se llamaba, contribuye, y mucho a engancharte. Creo que es difícil contar si algo te ha gustado sin desvelar el misterio, pero lo voy a intentar. A veces me he preguntado si el amor cuando pasan los años se acaba. Elena y Antonio. Gijón y San Francisco. El pasado y el presente. ¿El futuro? Carpe Diem. Pocas veces he visto en una película a dos actores que no sobreactúan. Hay escenas en las que la música y los planos lo dicen todo. Cuando no, son los personajes quienes muestran sus sentimientos y se nota y se siente. Uno puede ver a dos personas que se quieren por encima del tiempo que ha pasado, del silencio de los años, de los avatares, de la distancia. Siempre que ese algo especial sea de verdad. Garci, además, recoge un Gijón con sabor, hasta un punto decadente (como la decandencia romántica de Roma), esa ciudad costera de la España del Mundial de Naranjito.
Pues sí. Volver a empezar. Qué título más apropiado para la película. Hoy viernes es un buen día no solo para plantearse ver la cinta este finde, sino para volver a empezar, por ejemplo lo que dejamos pendiente el fin de semana pasado o algo que dimos por imposible o un propósito. Os invito a volver a empezar. También a tumbaros al solecito y al buen tiempo que hará y escuchar relajados el Canón o Begin the Begine. Otra reflexión: Ahora entiendo por qué Garci no ha vuelto a"triunfar", y es que este dire cultureta se ha empeñado desde entonces en volver a empezar en todas sus películas. Cuando sale bien a la primera es mejor no repetirla. Intentar repetir lo que fue perfecto es acabar con la gracia que tuvo la primera vez. Garci, aplícate el cuento. Para los demás, este finde algo bueno puede volver(os) a empezar.



1 Comments:
TODO EL MUNDO NO PUEDE ESTAR EQUIVOCADO.VOLVER A EMPEZAR ESTÁ EN UNO MISMO ME EQUIVOCO?
SEGUIRÉ TUS LETRAS CON ATENCIÓN.
UN ABRAZO.
Á.
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