Cada cosa por su nombre

Me he preguntado muchas veces si existe una profesión que siempre sea divertida, interesante, nueva cada día y que nunca deje de ser creativa, como un juego constante de imaginación e ilusión y creo que es la de ser nombrador de cosas. Ponerle un nombre a ese rincón que tanto te gusta, a esa playa de la que te enamoraste, el bar donde pasas tus mejores tardes, la canción que te trae mejores recuerdos o te hace sentir más emoción, la bebida que siempre va contigo o la historia que nunca dejarías de contar o ese plato que comes en tu casa como en ningún sitio...
Y, hasta hoy, pensaba que no existía esa profesión, pero por qué Vodafone se llama así o Amena o La Casa Encendida, por qué todo tiene su nombre, quién y cómo se lo da. Pues ésta es una profesión. La de ser nombrador. En España sólo la ostenta un "poeta" asturiano, Fernando Beltrán, ha creado hace ya un tiempo la primera empresa española que le da nombre a las cosas.
Y yo pienso que éste es un oficio que nunca tendrá paro, que nunca dejas de trabajar, pero tampoco trabajas, porque es fruto de la imaginación, de la idea que de repente se te cae de la cabeza para ponerle un nombre a algo. Creo que más que una profesión ésto es un juego y a la par una responsabilidad enorme, porque sabes que desde el momento en que dotas de personalidad a ese algo que se llama "cosa" (palabra fea, insípida, impersonal, desagradecida y vacía) todo el mundo lo llamará por el nombre que tú le has dado.
Como el susodicho creador de esta empresa, llamada naming, asegura que "ayuda a nacer y a crear". Y esto, creo, es una combinación de imaginación, fantasía, responsabilidad e ilusión. No es un trabajo en el que te quedes sentado en tu silla o te pases las horas muertas tecleando un ordenador ni te mates a sudar la gota gorda con un enorme esfuerzo físico. Todo está en tu cabeza.
Yo de mayor quiero ser nombrador y ponerle nombre a todas las cosas que pienso y creo a diario en mi imaginación y que todo el mundo lo llame así. Bueno, en el fondo creo que todos somos nombradores de nuestras pequeñas cosas y de nuestro mundo, otra cosa es que lo hagamos público.



3 Comments:
Yo quiero saber si fue este tipo el que le puso a un detergente el nombre de "Kalia Oxy Action Cristal White". Es muy cortito y se retiene muy bien. :-)
Después de consultar en diversas enciclopedias publicitarias he conseguido averiguar que ese nombre se lo dio un inventor griego con raíces anglosajonas. He dicho. Al menos es musical. Amos, me vas a comparar tú el efecto Oxy Action Cristal White con el de la arielita... qué pocas cosas has lavado tú :-)
la empresa se llama www.elnombredelascosas.com
y no naming.., que es el concepto inglés de este apartado de la creación de una marca.
visitad su web, os encantará.
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