viernes, septiembre 08, 2006

Dragones y mazmorras


Bueno, bueno, este es el momento friki de la semana. Quién no recuerda todas esas canciones infantiles de cuando éramos unos niños, cuando los dibujos animados eran eso, dibujos animados y nosotros nos perdíamos en fantasías y jugábamos con la imaginación. También jugábamos con las réplicas de plástico de nuestros personajes favoritos. A veces eran los de Dragones y Mazmorras y otras los Snorkles, por ejemplo. Me acuerdo que mi hermana quería ser la chica negra que saltaba con la pértiga y yo quería ser, claro está, el caballero.

Hay tantas y tantas series. Quién no sufrió por el pobre Mofli, el último koala australiano que estaba escondido en una cueva y que un italiano, llamado Paolo (y no Vasile, aunque éste también es de circo) quería llevárselo a su carpa. Pero hubo muchas series de nuestra infancia, por ejemplo recuerdo a mi hermana todas las tardes de domingo viendo Candy Candy. Luego se compraba los libros para colorear y yo como buen hermano pequeño me encargaba de destrozárselo, jejeje. Esos mismos domingos por la tarde, a última hora salían de los rincones de nuestras casas Tito y Luci con el resto de Los diminutos. Y yo me pasaba los días buscando por cada rendija para ver si salían, pero nunca los encontré. Claro que ya decía la canción aquello de "los diminutos nadie sabe dónde están, pequeños seres bondadosos, están viviendo con nosotros, pero seguro que nos lo verás...". Qué puñeteros.

Aunque mi gran serie la emitían los viernes cuando llegaba del cole. Era Sherlock Holmes "... como él no hay otro igual, con su lupa, con su pipa, con su gabán es el terror de los cacos..." Yo creo que a mí me gustaba por ese aire bohemio y desaliñado, como despreocupado del mundo, pero al que todo le cuadraba. Aunque había, hay más series, como los Snorkles, que vivían, obviamente, bajo el mar y tenían sus ciudades submarinas. Mi hermana y yo teníamos sus muñecos de plástico. Bueno, yo me dedicaba a comérmelos, así que ahora sólo quedan trozos de cuerpo y extremidades.

También los domingos emitían los ewoks y los droids, pero los alternaban. Los primeros me gustaban más que los segundos. Y quién no recuerda Érase una vez la vida con esos poli-glóbulos blancos "apatrullando" las venitas y limpiando el cuerpo de impureza con los leucocitos volando en sus naves espaciales. O los pobres glóbulos rojos que se pasaban el día transportando burbujas de un lado para otro mientras las plaquetas taponaban las heridillas del cuerpo entre grasas e hidratos y alguna proteína despistada. Luego quedan los clásicos como el juez Klaus (ahora dedicado en cuerpo y alma a la Operación Malaya) en la llamada de los gnomos o David el gnomo, del que os rendí cuentas en exclusiva hace semanas.

... las series japonesas, donde todos se travestían o tenían doble personalidad o jugaban al transformismo. Nunca lo entendí. Prefería las normales como Heidi o Marco, aunque en éste último caso me amargasen con la puñetera canción. Nunca supe cómo encontró a la madre. Qué fuga la de esa madre. Ni Bin Laden... Luego llegaron ya las modernas como Campeones, Dos fuera de serie etc... ¿Vosotros cuáles recordáis?

Por cierto, no me olvido de algún que otro fan de aquella serie que se llamaba La aldea del arce... prometo colgar alguna referencia, para esos nostágicos de esa cabecera tan ñoña, jejeje