Dreams
Bueno, en una nueva tarde lluviosa, la penúltima del verano cuelgo una de mis canciones favoritas de uno de los mejores grupos, Cranberries: Dreams. Quién no ha soñado alguna vez, a quién no le gusta soñar, qué soñamos, cuándo, por qué, con quién o con qué. Qué nos gustaría que ahora mismo fuera realidad al soñarlo.
Podemos soñar ignorar lo malo y atraer lo bueno. Es como el efecto Pigmalion. Es el efecto Pigmalion, que deseaba que su escultura de la que profundamente se había enamorado se convirtiera en una mujer de carne y hueso. Tras pasarse las noches suspirando por ella, la Diosa Venus se apiadó de Pigmalión y le concedió su deseo.
Dicen, los entendidos, que hay determinadas cosas que están en nuestras manos, que los sueños muy soñados, deseados, potenciados y reforzados, trabajados por nuestro interés y nuestro ímpetu, llegan a realizarse, al igual que nuestros miedos más profundos se cumplen cuando nos obsesionamos con ellos. Por eso muchas veces fracasamos al querer alcanzar nuestras metas o si nos revestimos de un halo de confianza y postividad logramos coronarnos. Pues así es y los sueños, al contrario de lo que poetizaba en un soneto Calderón de la Barca, no siempre sueños son.Hay sueños que se hacen realidad, simplemente tenemos que creer en nosotros mismos. Os podéis reir, pero os hablo desde el punto de vista científicamente comprobado.



2 Comments:
Los sueños están bien, pero por mucho que los sueñes a veces no se cumplen y no hay nada peor que un sueño frustrado. Es mejor pensar simplemente que los sueños sueños son.
Bueno, si reducimos los sueños a un caso concreto a una cosa únicamente y lo aderezamos con el pesimismo de la casa es normal... pero a veces nos rodean cosas maravillosas que no sabemos valorar...
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