El voto femenino
Fue un primero de octubre del año 1931 cuando la mujer española se hizo con uno de los derechos más universales que hoy día existen. Éste es el derecho al voto. Hasta entonces las mujeres no tenían derecho a votar, a pronunciarse por quienes querían que fueran sus representantes. Y era algo muy paradójico, porque ellas también representaban a los/las españoles/as. Formaban parte de los partidos políticos y eran diputadas, es verdad que pocas, pero las había. Y una de ellas era la que aparece en la imagen de la izquierda: Clara Campoamor.
Ella pertenecía al partido radical socialista. Y defendió ante los varones de su formación la necesidad de que las mujeres pudieran por fin disfrutar de ese derecho que se les venía privando sin razón de ser por una sociedad machista en la que incluso las mismas mujeres, no todas, eran más machistas y tradicionalistas que algunos hombres. Seguramente esto sucedía porque en el ambiente familiar y social en que se criaban y educaban acababan acostumbrándose a quedar marginadas.
No hay que olvidar que muchas mujeres no acudían siquiera a la escuela ni mucho menos a la universidad, porque se pensaba que por naturaleza, que se entendía como ley divina, sus tareas y quehaceres habían de ser otros que no la intelectualidad.
Pues bien, 75 años después de aquellos primeros días de octubre de 1931 con la II república española en marcha se votó a favor, con 161 manos a favor y 121 en contra, bajo una izquierda que desconfiaba de las intenciones de las féminas y lo que podía cambiar la política si ellas hablaban y opinaban. Además las mujeres han demostrado saber estar al mano, y no solamente votar, por ejemplo nuestra vicepresidenta del Gobierno, que además puede presumir de que sus dos tías, que eran gemelas se convirtieron en las primeras mujeres licenciadas en Medicina en nuestro país. Fuera de España no hay que irse muy lejos para ver a la primera canciller alemana, Angela Merkel o a la que tiene muchas papeletas de ser la primera presidenta francesa en mayo de 2007, la socialista Segolene Royal o la primera ministra de Finlandia o Michelle Bachelet en Chile, son solamente unos ejemplos de mujeres que en corto espacio de tiempo han conquistado derechos y terrenos que como a nosotros siempre les han pertenecido.
Tampoco hay que confundir la izquierda de entonces con la de hoy, porque hubo diputados socialistas que se negaban a conceder el voto a la mujer, porque pensaban que eran un feudo clásico de la iglesia y aquello iba en contra de sus interes. Eso argumentaban algunos políticos como Rafael Guerra del Río o el republicano radical José Álvarez Boylla. Sus argumentos eran tan disparatados y alucinógenos como estos: "como política es retardataria, es retrógrada, todavía no se ha separado de la influencia de la sacristía y del confesionario..."
En definitiva hoy se celebran los 75 años de un derecho merecido por el que nuestras mujeres han demostrado que la eficiencia no es cuestión de sexos.




2 Comments:
No sé si lo del derecho al voto de la mujer es fuerte o no, pero lo que sí es fuerte es que eso de la foto sea una mujer. Madre mia con Clarita Campoamor.
Qué quieres? Es la moda de la época... y eso porque no he hablado de la moda de los egipcios... seguro que a esta mujer le quitas la falda y tiene unos pelos kilométricos con trencitas en los sobacos... por no hablar de otras zonas espesas (joe... y eso que estamos defendiendo a la mujer y la conquista del voto...)
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