Last Christmas o Mira quién ama
Otro aperitivo navideño unos días antes de que lleguen las fiestas. Esta canción como ya sabéis es de Wham, el grupo en el que cuando éramos unos niños (muchos de nosotros) cantaba George Michael. La letra es del año 1984 y desde entonces, 22 añitos, ya es un clásico en estos días. Hay, como de todas las canciones de moda, muchas versiones. Ésta es la original. Se me ocurre ahora pensar que diría a Risto sobre las pintas de George Michael y la estética de los amigos en el videoclip. No me quiero imaginar el simil...
Aprovecho la historia de la que trata el videoclip para escribir que el otro día me dio por leer un blog de sexo en el que se hablaba de las relaciones personales y el enamoramiento y me pareció interesante, por varias cosas.
La primera es porque mucha gente confunde el enamoramiento con el amor. Son estados de sentimiento completamente distintos. Decía la experta que el enamoramiento nunca es a bote de pronto o repentino. La gente se enamora con el tiempo. El resto es pasión, atracción y una mezcla de sentimientos intensos previos a lo que se llama enamoramiento. Después llega esta fase en la que se ha idealizado y exaltado a la persona. Y finalmente llega el amor, que es como la desembocadura del río a la mar.
He aquí el punto al que quería llegar. El amor, como meta de las fases anteriores es incondicional. Me pareció interesante que la sexóloga explicara que ello implica una "madurez casi utópica". Se trata de un amor sincero, que puede transformarse, pero nunca destruirse (esto es aportación de mi cosecha, jeje). Esa fase implica que cuando el amor se acabe nunca se odiará a la persona y, por tanto, no se cumpla aquello: Del amor al odio hay un paso. Algo que solamente sucede cuando la fases previas no han sido reales y hemos confundido nuestros sentimientos.
El amor verdadero es aquel en el que la persona a la que queremos siempre es como es, la aceptamos como la vemos, con sus defectos y sus virtudes, sus idealizaciones y sus manías. Por encima de todo la queremos. Es un amor sincero o incondicional.
Y, como diría Anne Igartuburu, espero que hayais aprendido algo "corazones". Jaja.



2 Comments:
No la había escuchado aún este año, y no hay Navidad sin "Last Christmas". Chulísima! Y la estética, indescriptible!
Pues sí, Marta, nosotros sí que hemos crecido con esta canción. Bueno, tú un poco más que yo, jejeje, pero al fin y al cabo ya no hay Navidad sin Last Christmas como tampoco hay Semana Santa sin torrijas u OT sin Risto... jejeje
Publicar un comentario
<< Home